El jamón serrano, un gran producto de España

El jamón serrano, un gran producto de España

La efectiva incorporación de España en 1986 al Mercado Común Europeo facilitó que los productos españoles se abrieran al mercado exterior. Este paso, más concretamente ha sido a partir del 15 de mayo de 1989 cuando de forma efectiva se abre el mercado de la exportación al jamón serrano junto con la de animales vivos, carne y otras transformaciones cárnicas.

Muchos años han pasado ya desde aquella apertura y los porcentajes de exportaciones han ido creciendo e incrementándose año tras año hasta alcanzar las 47.061,89 toneladas exportadas durante el año 2020, según los datos ofrecidos por los Organismos de Aduanas y la Agencia Tributaria. Hoy en día son aproximadamente unos 100 países a los que España exporta cada año su jamón serrano, siendo los principales países receptores los países de la Unión Europea como Francia, Alemania, Portugal, Italia y Reino Unido, mientras que países como Suecia, Holanda o Noruega han incrementado de forma considerable su mercado con respecto a años anteriores. Los principales países receptores del jamón serrano en los denominados Países Terceros son China, EEUU, México, Chile, Australia, Japón o Argentina, siendo este último el primer país tercero que abrió sus puertas al jamón serrano en el año 1992. En este sentido, la industria del jamón cobra cada más importancia, tanto que Iberjagus, al igual que otros muchos productores, posee una tienda online la cual está especializada en jamón ibérico de bellota y donde se pueden adquirir jamones de la mejor calidad y de las más importantes fábricas de Guijuelo (Salamanca), Extremadura y Jabugo Jamón de Huelva, así como otros productos Gourmet.

Como todo el mundo sabe el jamón curado es un producto cárnico que procede de la extremidad posterior del cerdo, un animal que ha sido considerado y que popularmente es conocido como “un olivo con patas” porque es en la dehesa y son sus frutos los que conforman la dieta principal del sabroso cerdo ibérico, convirtiendo así su carne en un exquisito manjar y una fuente de proteínas de un alto valor biológico, imprescindibles para el desarrollo muscular, conteniendo todos los aminoácidos esenciales, que nuestro organismo precisa y no puede sintetizar.

Las propiedades nutricionales de este alimento altamente saludable y digestivo, que se cura de manera natural tras un proceso de salazón y no necesita de ningún colorante, conservante o producto químico, son muchas y muy variadas. Posee un alto contenido en minerales como el hierro, con una fácil absorción, el zinc, potasio, calcio, fósforo, yodo… Es muy rico en vitaminas como la B (B2, B3, B6, B9 y la B12) que intervienen en la producción de glóbulos rojos y en la estabilidad del sistema nervioso central, ayudando a superar el estrés y la ansiedad, vitamina C, necesaria para el crecimiento y desarrollo, vitamina D, que actúa juntamente con el calcio para formar unos huesos fuertes, a la vez que desempeña un papel importante en la salud del corazón y en el combate contra las infecciones y vitamina E, que es la “vitamina del antienvejecimiento” por su efecto antioxidante, y apenas contiene hidratos de carbono. Con todo ello, el beneficio principal del jamón serrano es que se puede decir que es un controlador del colesterol, puesto que es muy rico en ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado esencial para el organismo que interviene disminuyendo las tasas de colesterol malo (el LDL) y aumentando el colesterol bueno (el HDL).

Es importante señalar los beneficios que la L-carnitina presente en el jamón tiene sobre la salud cardíaca, en concreto el investigador Josué Delgado del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares (Cibercv) en el Hospital Universitario Virgen de la Victoria (Málaga) manifiesta que “desde hace años se conoce que la L-carnitina previene la acumulación de esteres de ácidos grasos, que ocurre durante los eventos isquémicos. Incluso se ha planteado como suplemento para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares”.

Aceite de Oliva

Otro producto netamente español y que forma parte de la dieta mediterránea es el aceite de oliva. Por sus propiedades es una fuente inagotable de salud, ya que su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) y poliinsaturados (ácido linoleico) nos aporta grandes beneficios, entre los que podemos citar:

  • Es rico en ácidos grasos monoinsaturados, por lo que eleva los niveles de colesterol bueno (HDL) y disminuye el colesterol malo (LDL).
  • Beneficia el control de la hipertensión arterial.
  • Reduce la aparición de trombosis
  • Previene la aparición de la diabetes.
  • Su gran contenido en fenoles, unas sustancias antioxidantes, ofrecen una protección al organismo contra los procesos inflamatorios y contra el envejecimiento celular.
  • Su alto contenido en vitamina E ayuda a combatir el envejecimiento de la piel.