La industria alimentaria está cada vez más mecanizada. Desde la clasificación de frutas y verduras en los almacenes hasta la producción de productos más elaborados. En toda esta mecanización, los cepillos técnicos industriales cumplen una función primordial. Te comentamos algunas fases de la producción industrial de alimentos y la labor que cumplen estos accesorios o repuestos.
Dos rasgos caracterizan la industria alimentaria hoy en día: las rigurosas condiciones de higiene y la mecanización. Ambas características están relacionadas.
La limpieza y la higiene en las fábricas e instalaciones relacionadas con la industria alimentaria son una cuestión básica y están reguladas por la ley. Es un asunto de salud pública. No en vano, cualquier contaminación cruzada puede provocar intoxicaciones alimentarias de alcance imprevisible. La higiene en estas instalaciones se supervisa al detalle. Desde la limpieza de las máquinas y cadenas procesadoras hasta el uniforme de los empleados. El cual no debe salir de las instalaciones y se debe lavar en lavanderías industriales especializadas. Para eliminar cualquier bacteria o contaminante externo. Del mismo modo, cámaras frigoríficas, almacenes de materias primas, de productos elaborados, el suelo y paredes de las naves industriales se deben limpiar con regularidad utilizando maquinaria especial y siguiendo un protocolo riguroso.
Por otro lado, tenemos la mecanización. Gran parte del trabajo se efectúa en cadena. En las que el hombre realiza labores de supervisión y de mantenimiento, así como las tareas que requieren una mayor atención o delicadeza. Esta mecanización facilita que se realice más trabajo en menos tiempo y conserva las condiciones de higiene necesarias que exige la manipulación industrial de alimentos.
Lo vamos a ver en concreto en algunas fases. Relacionándolo con el empleo de cepillos técnicos industriales. Que es el tema que nos atañe.
La limpieza de frutas y verduras.
La limpieza de frutas y verduras se realiza en túneles o cadenas de lavado. En las que se usan cepillos cilíndricos nodulares, tal y como nos cuentan los técnicos de Tecnocepillo, una empresa de Premiá de Mar (Barcelona) que lleva más de 15 años fabricando todo tipo de cepillos para la industria y que colabora con marcas internacionales de suministros industriales como la italiana SIT, la francesa Mabtools y DST Chemicals.
Los cepillos cilíndricos nodulares son cepillos de cerdas suaves, generalmente acrílicas, incrustadas en dos o más cilindros que van dando vueltas y que frotan las piezas de fruta con suavidad, mientras desde una especie de aspersores se va rociando agua, para limpiar la fruta y verdura de restos de tierra, fertilizantes y productos químicos que se pudieran haber adherido a su superficie. Esta limpieza mecánica se realiza en los almacenes de fruta, antes de clasificarla y guardarla en cajas para su distribución en los puntos de venta, como en las fábricas donde se elaboran zumos, refrescos, cremas de verduras y productos procesados.
La página web Potscosecha explica cómo funcionan los túneles de lavado y secado para frutas o verduras. Pone como ejemplo un túnel de lavado para sandías y melones, aunque su funcionamiento es parecido para todas las frutas y verduras.
El proceso comienza con una inmersión completa en un tanque de agua limpia con turbulencia controlada, donde el flujo continuo ayuda a desprender de forma eficaz restos de tierra, hojas y residuos adheridos.
Para intensificar el lavado, el sistema inyecta aire a presión que genera un intenso burbujeo. Esta agitación mecánica actúa como un suave masaje de inmersión que elimina la suciedad encajada en los pliegues de la piel sin golpear ni deteriorar la materia prima.
A continuación, los productos son transportados de forma ascendente mediante una cinta elevadora hacia la fase final del tratamiento. En la parte superior, reciben una ducha de enjuague a fondo mediante boquillas de aspersión con agua limpia de alta presión. Aquí es donde se utilizan los cepillos cilíndricos nodulares. De forma simultánea, un sistema de cortinas de aire soplado actúa desde abajo y desde los laterales para escurrir el exceso de humedad, dejando las frutas y verduras relucientes y listas para su empaquetado o procesamiento posterior.
Limpieza de envases.
En la limpieza de envases, sobre todo botellas y tarros de vidrio, ya sean nuevos o reutilizados, se utilizan cepillos espirales de materiales flexibles sujetos a un eje que rueda como si fuera una broca. La página web SciELO México explica cómo funciona el lavado en línea de botellas de vidrio.
Los sistemas de limpieza en línea para envases de vidrio en la industria embotelladora son procesos automatizados para garantizar la seguridad alimentaria y la calidad del producto. Estas lavadoras industriales funcionan mediante un flujo continuo articulado en varias etapas consecutivas, combinando acción química, térmica y mecánica, con cepillos, para eliminar residuos, microorganismos y etiquetas.
El proceso comienza en la zona de carga, donde las botellas se introducen en alvéolos individuales sobre una cinta transportadora. A continuación, entran en una fase de prelavado con agua templada que remueve la suciedad superficial y atempera el vidrio para evitar choques térmicos. La etapa central es el lavado cáustico, en el que los envases se sumergen e inyectan a alta presión con una solución alcalina (habitualmente hidróxido de sodio al 1.5–3%) a temperaturas elevadas, situadas entre los 60 °C y 80 °C. Este baño ablanda la suciedad persistente, disuelve pegamentos y garantiza una potente acción bactericida.
Tras el tratamiento químico, las botellas pasan a la sección de enjuague progresivo. A través de múltiples rampas de picos inyectores, se aplican chorros de agua a presión decreciente en temperatura para eliminar por completo los restos de sosa cáustica y enfriar gradualmente la botella o el tarro. La última fase de enjuague utiliza agua potable limpia o desmineralizada, asegurando que no queden productos químicos ni residuos minerales en el interior.
Los envases, por último, avanzan hacia la zona de escurrido y secado, donde sistemas de soplado de aire filtrado eliminan el exceso de agua. Una vez secas, las botellas se inspeccionan mediante sensores ópticos de alta velocidad que detectan grietas o impurezas residuales antes de ser transferidas a la máquina llenadora de la línea de producción.
Cadenas de transporte.
Gran parte de la manipulación industrial de alimentos se realiza en una cadena de transporte, donde los productos, en sus diferentes fases de elaboración, van pasando de una parte a otra del proceso. En la cadena mecánica, los productos son guiados o empujados por cepillos tipo burlete que protegen la integridad del producto sin dañarlo.
La página web de Yifan Conveyor, uno de los fabricantes de estas cadenas de transporte, nos explica cómo funcionan.
Una cadena de transporte interno en la industria alimentaria es una red automatizada diseñada para mover materias primas y productos empaquetados de forma continua, limpia y eficiente a través de las distintas etapas de producción. Su funcionamiento se adapta a las necesidades físicas del producto, combinando diferentes tecnologías para optimizar el espacio y garantizar la higiene.
Para materias primas a granel o productos empaquetados, las cintas transportadoras continuas ofrecen un desplazamiento versátil y constante. Cuando se requiere transportar materiales en polvo o granulares, los transportadores de tornillo helicoidal desplazan la carga mediante una espiral giratoria, minimizando la dispersión y la contaminación.
En las líneas de embalaje y manipulación de cajas o cargas pesadas, entran en juego los transportadores de rodillos, que garantizan un avance fluido y consistente. Por su parte, los productos más delicados o frágiles se desplazan sobre transportadores de cadena, los cuales proporcionan una tracción estable y suave que evita impactos que puedan dañar el paquete o el alimento.
Para optimizar la superficie de la planta, los transportadores en espiral permiten salvar desniveles en vertical de manera continua sin interrumpir el flujo productivo. En conjunto, la integración de estos componentes asegura el cumplimiento normativo, protege la integridad del producto y aumenta la productividad del sector.
La limpieza.
En la limpieza también se utilizan rodillos técnicos. Hay partes internas de las máquinas, sobre todo ralladoras y cuchillas cortadoras, que se suelen limpiar con cepillos internos. También se emplean cepillos para limpiar las tolvas, cintas transportadoras y mesas de trabajo.
En el interior de las naves, para el suelo y para las paredes, se pueden llegar a emplear máquinas industriales provistas de cepillos giratorios para propiciar una limpieza más profunda.
La revista Limpiezas subraya que la limpieza y desinfección en la industria alimentaria se debe contemplar como una parte más del proceso productivo. Ya lo dijimos al principio, es un asunto de salud pública.
El reglamento comunitario sobre higiene de los productos alimenticios establece la obligatoriedad de que todas las empresas del sector creen, apliquen y mantengan un sistema de autocontrol basado en el Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC). Dentro de este documento, los planes de higiene resultan fundamentales, ya que la calidad final del producto depende directamente del grado de limpieza de instalaciones, equipos y utensilios.
Dichos programas deben redactarse de manera específica según la naturaleza de cada superficie, distinguiendo entre las de contacto directo con el alimento, las de contacto esporádico y las que no entran en contacto. Así como el tipo de suciedad a eliminar, ya sean grasas, residuos no grasos o incrustaciones inorgánicas. Hay que considerar, también, la configuración estructural, adaptando los métodos si se trata de superficies abiertas o de circuitos cerrados no visibles.
Un plan de higiene efectivo debe garantizar que las salas, herramientas y maquinarias estén impecables al inicio de la jornada laboral, durante su uso y al finalizar la producción. Además, debe asegurar que los detergentes y desinfectantes no entren en contacto directo o indirecto con los alimentos, evitando cualquier riesgo de contaminación. Para ello, el uso de detergentes debe realizarse teniendo en cuenta que desinfecte las instalaciones, pero no dañe ni contamine los alimentos.
En todo este trabajo, el factor humano resulta clave. El personal de limpieza debe estar adecuadamente capacitado en el manejo de equipos, de maquinaria y en la dosificación de productos químicos, desempeñando tareas asignadas bajo la supervisión de un responsable.
Estas son las fases más importantes en las que se utilizan cepillos técnicos en la industria alimentaria: en la limpieza de frutas y verduras, en la limpieza de envases, como parte integrante de las cadenas de transporte interno y en las máquinas de limpieza y desinfección de las instalaciones.
Pero no es su único uso. En algunas líneas de procesamiento, los cepillos técnicos intervienen en los procesos de clasificación y separación de los productos. Enviando unos u otros a una fase de envasado o transformación diferente según sean sus características o la finalidad que se persiga con él. Como vemos, los cepillos técnicos son un accesorio importante que se utiliza en diferentes tareas dentro de la industria alimentaria.