¿Qué diferencias hay entre comprar bisutería y joyería?

¿Qué diferencias hay entre comprar bisutería y joyería?

Muchas veces las apariencias suelen engañarnos. En el mundo de la joyería también ocurre, no solo en las relaciones entre personas. La diferenciación entre bisutería y joyería se puede encontrar con solo tocar la pieza, pero en ocasiones esto suele pasar inadvertido. Vamos a conocer algunas claves que valdrán para que nadie te engañe a la hora de adquirir uno de estos productos.

Todos sabemos que la bisutería no deja de ser el mejor reemplazo que tienen los que no se pueden permitir comprar joyas de buena calidad. Para los compradores siempre es más económico comprar bisutería que una joya que tendrá más valor. Al final la calidad se nota, especialmente cuando descubrimos que el aspecto de la bisutería va cambiando con el paso del tiempo y por la gran influencia que tienen determinados agentes externos como pueden ser el agua, donde las joyas estarán intactas y no les afectará el paso de los meses.

El material es importante

En la joyería se utilizan metales nobles, como la plata o el oro, incluso en algunos casos suelen incluirse determinados acabados bañados en rodio. Si vamos a la bisutería los materiales son el acero, el latón o el zamac. Por este motivo, las piezas realizadas en bisutería ennegrecen con el paso de los años, mientras que los anillos de joyería que compraste hace años no se deteriora.

Más diferencias

Una de las diferencias más importantes que hay entre joyería y bisutería es que las joyas suelen tener denominación de origen, algo que no todo el mundo sabe y de lo que carece la bisutería.

Si vas a tu joyería de confianza y miras las joyas que compraste en la tienda especializada, vas a ver como con independencia que vayan a ser de oro o plata, tendrán la etiqueta “de ley”. Todo esto, lo que nos indica es la propia pureza del metal. La bisutería es imposble que lo sea, puesto que no está realizada en materiales nobles.

No olvidemos que con la bisutería suelen aparecer las alergías, determinadas enfermedades cutáneas y ennegrecen fácilmente. Si tomamos una pulsera de bisutería con una mano y la de joyería con la otra, seguro que el peso te hará que diferencies las dos piezas.

Consejos para que se mantenga en buen estado la bisutería

Ocurre con frecuencia, cuando compramos esos pendientes o anillos que tanto nos gustaban, en poco tiempo ya no son tan bonitos como eran al principio. Se van poniendo negros o pierden el tono que poseían.

Una de las mejores cosas que suceden es que si se siguen unas ideas de gran practicidad y sencillez con las que se recuperara el estado que tenían al principio y te durarán más tiempo. Como noticia negativo, recordar que nada dura eternamente y si se exponen a ciertas situaciones que se pueden evitar, puede hacer que se produzcan daños irreparables.

Vamos a ver estos consejos:

Evitar el contacto con el agua

No olvidemos que el agua de mar, la piscina, la ducha o hasta el estar fregando los platos puede ayudar a que se acelere el desgaste propio de la pieza y que se acorte su vida. En este sentido, los simples gestos como pueden ser lavarse las manos, ayudarán a que se produzcan daños. Siempre es bueno quitarse la bisutería antes de que puedan mojarse los objetos de bisutería. Si se te olvida, lo mejor es secarla con un trapo de algodón.

El sudor tampoco es bueno

Si el agua es uno de los grandes enemigos, el sudor lo es también.  Mejor no usar bisutería se haces actividades deportivas.

Perfumes y cremas

Otros elementos que perjudican son los perfumes y las cremas. Lo mejor es no aplicarse crema hidratante o perfume cuando se lleve bisutería.

Humedad y exposición al aire

Como nos recuerdan los expertos del sector de joyería y bisutería de Silvery.es , la humedad  y que la bisutería estén expuestas a la luz o el aire ayudarán a que la bisutería pueda oxidarse. Para que no se ponga fea, lo mejor es usar bolsitas individuales o pequeñas cajas.

Se puede uno anticipar a esta clase de situaciones cuando se le aplica esmalte de uñas transparente como barniz. De igual manera, si se limpia habitualmente la pieza con un paño seco.

En el caso de que la pieza sufra algún daño por los motivos antes expuestos, todavía estamos a tiempo. Por este motivo, lo mejor es impregnar una gamuza con bicarbonato  y prueba a frotarla con gran fuerza.

Si se quiere recuperar el brillo en los accesorios realizados en bronce o latón, lo mejor es sumergirlos con zumo de limón y los secas bien con un trapo seco.