Aumenta la venta de joyas personalizadas

Aumenta la venta de joyas personalizadas

Hay miles de momentos realmente especiales que nos hacen querer tener un recuerdo para toda la vida. Desde nacimientos de hijos o nietos hasta ese día en el que superaste la enfermedad que te tenía atada de pies y manos durante tanto tiempo. Y es que nuestra vida se compone de eso, de recuerdos, porque lo que vivimos en el presente se trasforma en pasado, y en un recuerdo, en cuestión de segundos. Por eso, y sobre todo teniendo en cuenta que las nuevas generaciones no dan tanto valor a las joyas como se hacía antaño, no es de extrañar que ahora estos complementos tengan más valor por lo que significan que por el metal o las piedras con las que están fabricados.

Hay muchísimas joyerías que fabrican joyas personalizables y os podríamos nombrar varias en este blog, desde Sandra Yubero y sus joyas en tres dimensiones, las joyas de Giampeiro Biodino inspiradas en la naturaleza, o las más asequibles de Kiwapa, entre otras muchas más, pero ¿por qué ahora hay tanto donde elegir? Pues básicamente porque tanto el pequeño joyero como el gran diseñador o incluso la joyería franquiciada se han dado cuenta de que en la joya personalizada radica el éxito esta y las próximas temporadas.

Ahora hay mucha juventud que no busca el oro, ni siquiera la plata, se conforman con el acero pero no  con cualquier diseño. Lo que se busca es originalidad y, por supuesto, una joya única que pueda significar algo especial para quien la porta.

Debido a ello se han puesto en marcha muchísimas colecciones. Desde las colecciones de profesiones que muchísimas firmas han puesto a la venta, perfectas para regalar a todo tipo de personas y en miles de momentos, como a la enfermera que se jubila o al periodista que se acaba de graduar en la universidad. Pero hay muchísimas colecciones más, para mamás primerizas y papás novatos, para conmemorar eventos o fiestas patronales de diferentes localidades e incluso, por supuesto, para apoyar todas las asociaciones y organizaciones que, sin ánimo de lucro, están apoyando a los más afectados por el Covid19. Y obviamente hay muchas personas que compran estas joyas para aportar su granito de arena pero, en gran parte, se compran para poder decir “yo estuve ahí”.

Y es que, seamos sinceros, lo que nos está pasando este 2020 con la pandemia mundial por coronavirus es algo que va a salir en los libros de historia, todos vamos a querer contar a nuestros hijos o nietos cómo tuvimos que pasar más de dos meses encerrados en casa, saliendo para comprar lo básico, porque en España murieron más de 25.000 personas y a nivel mundial las cifras son mucho peor. Por eso hay quienes han creado joyas con arcoíris, joyas son lemas tan reconocidos estos días como “Todo saldrá bien” porque, al fin y al cabo, estas pequeñas joyas también acabarán siendo recuerdos.

Venta de oro

Y de este modo, mientras algunos compran joyas que tienen más valor sentimental que económico, muchísimas familias españolas han decidido vender su oro. Se ha notado un repunte en lo que a ventas de oro se refiere y las casas de empeño han resucitado en estos últimos días.

El oro, justo  ahora mismo en plena pandemia, tiene un valor histórico y lo que antes costaba 30 euros ahora cuesta 100. Por eso, y debido a la situación económica que están viviendo muchísimas personas, son muchos los que han decidido vender todo el oro que les sea posible, lo que ha provocado que los “compro oro” resurjan de sus cenizas.

El perfil del cliente de estos comercios es muy variado, hay gente joven que quiere vender sus joyas de oro infantiles que ya no usan con el fin de comprar otras cosas, a veces necesarias y a veces no, pero también hay familias que tienen necesidad económica debido al cierre de sus negocios por culpa de la crisis sanitaria y vender las joyas que tienen por casa les está sacando de apuros.

El gramo de oro actualmente tiene un valor de 30 euros, aproximadamente, por lo que una cadena que antes podía tener un valor de 50 euros a día de hoy tiene un valor de más de 100, aunque todo depende de la calidad del oro y de lo mucho o poco que pese esa cadena.

Así, mientras el oro se vende para comprar cosas más necesarias en estos momentos, las joyas personalizadas de metales no preciosos se venden como golosinas en la puerta de un colegio. ¿Creéis que será esta la tendencia durante mucho tiempo?