Regalitos de bebé

tarta-city

¡Baby nuevo en la familia! Una beba, preciosa, se llama Ainara e increíblemente ha nacido guapa. Digo esto porque normalmente los recién nacidos son feos los pobres. Luego mejoran pero al principio tela… Como de costumbre hay que llevarle algún detallito y yo estoy cansada de regalar cosas que no usen así que le voy a pillar esta tarta de pañales. He pensado eso porque los pañales siempre vienen bien y aunque reciba tres o cuatro (porque están de moda) pues no es como si recibiera 4 pijamas que no le va a dar tiempo a usar.

Si habéis entrado en la web a la que os redirijo para que veáis la tarta habréis visto que es de Detalles Cucos, una tienda online de cositas para los pequeñajos de la casa que tiene muy buenos precios y estoy dudando entre si cogerle alguna cosita más o no. A mí me ha gustado mucho la idea de hacerle cesta con lo que a mí me apetezca meterle (que la empresa me da la oportunidad de hacerlo) o comprarle algún juguetito o algo así. No sé qué hacer la verdad.

Y el caso es que a mí no me importa hacer este tipo de regalos porque yo soy mucho de comprar tonterías graciosas y esas cosas. Me encanta ver la carita que te pone la gente cuando ve el detalle y eso. Pero la verdad es que no entiendo por qué tenemos que tener la obligación de comprar nada. Y es que parece que si no les llevas cualquier cosita estás quedando mal pero no debería ser así. ¿No son ellos los que han decidido tener el bebé? ¿Qué culpa tengo yo, no? Y repito que no es que no quiera hacer el regalo ni mucho menos, probablemente aunque la sociedad no tuviera estipulado todo este lío de los regalitos a un recién nacido yo lo haría igual porque a la familia o a los amigos más cercanos es que me nace hacerlo de corazón pero no puedo evitar pensar como pienso.

Es como una vez que escuché a un conocido quejarse de que sus suegros sólo le habían regalado tonterías cuando nació su hijo: que si ropita, que si chupetes, que si un juguetito… cosas así, pero que no le habían comprado nada que realmente mereciera la pena como el carrito, la bañera o la silla para el coche. Yo me callé, claro está, tampoco voy a ir criticando en la cara a la gente así porque sí pero la verdad es que pensé que ese tío tenía mucho morro. Si es él quien ha decidido (con su mujer) tener un hijo no puedes cargar con el muerto a nadie, ni siquiera a los abuelos del bebé, porque ellos no tienen culpa de nada. Si te regalan algo estupendo y maravilloso, pero si no te lo regalan tampoco tienen obligación porque eres tú quien tiene que apechugar con lo que se te viene encima, no los demás. Y si no puedes hacerlo pues haberlo pensado antes ¿no? Porque en este caso ni siquiera había sido un embarazo sorpresa, no, lo habían buscado, y bien buscado.

Conclusión, que yo voy a regalar lo que me dé la gana y me encanta hacerlo pero no entiendo esa manía que tiene la sociedad de empeñarse en decir que si no regalas es que eres un tacaño o mala persona porque no deberíamos tener obligación ninguna, con nadie. Quien regala, que lo haga porque quiere y punto pelota.

Deja un comentario